IMPREGNADO EN MI PIEL

Quiero tener el cielo desnudo entre las manos,
deshacer lentamente el color de las cosas, 
noche a noche
nuestras siluetas al borde de la luna
en transgresiones,
en vínculo que prevalece
como las marcas de fuego en el alma
como compases e inflexiones
de música genuina, imperecedera, 
que orfebriza tu áspera desnudez
de las proclamas;
allí, desde el silencio, 
desde la distancia impuesta, 
tan mía... como tuya y eternamente condenada.

Confieso que el tiempo a tu lado es la vista preciosa, 
lo mejor que puedo ver... así,
cada noche para transigir 
ante la sombra espesa de la memoria 
de nuestros cuerpos,
que lustran las formas
haciendo oscuras las estrofas
y de cristales el deseo al ya no tenernos.

Para pronunciarte en los labios,
y hacerse espuma la tinta 
y beber de tus manos
el sabor irreparable del alba
en una historia inconclusa...
¡Cómo hacerte saber así, sin palabras, 
que tanto me haces falta!
afirmando que estoy sin control,
pues todo lo que necesito lo tienes tú.

Tan tuya, y tú mío... Tan innegables
y las emociones entre las manos,
parecieran dormir, pero viene tu recuerdo
y regresan... pues nos dimos tanto,
que te hiciste agua, mas ahora no estás,
y todo es un espacio yermo y árido,
y yo, un desierto con el corazón de barro
pues me llevas a acariciarme, 
y buscarte dentro de mi piel...

Comentarios

Entradas más populares de este blog

DISTANCIA

CONQUISTARTE

JUNTOS